retrospecto 54

cuando pitiwi y yo vivíamos juntos él tenía ese pelo, y esas patillas. no me puedo creer que tuviera ese pelo. hacíamos fiestas hasta las tantas con visitas de la local, y como venganza poníamos la radio a toda leche a las 8 de la mañana en la cadena musical (quién coño sabe de donde le viene el nombre de cadena?) con los altavoces pegando a la pared del vecino, para que la próxima vez nos avisara a nosotros antes que a ellos, que para eso era nuestra fiesta. éramos malos. nos aparecían conejos y no debajo de la chistera, fabricábamos repelentes de insectos a base de orina y demás sustancias, nos saltábamos el semáforo siempre en verde, teníamos un garito abierto de lunes a domingo hasta las tantas de la mañana, dormían escritores en nuestro sofá, insultábamos a las monjas, nos pirrábamos por la mujer de un alcohólico y le preguntábamos a los vecinos si había perdido un conejo que no había salido de una chistera. una buena culminación podría ser el aserejé a cambio de un pitillo o una escoba y una armadura para luchar contra una rata. eramos compañeros de piso y aventuras.
tú ya me entiendes.
1 Comments:
Nunca agradeceré demasiado la existencia de ese piso. NUNCA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pacorro.
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